martes, 3 de noviembre de 2009

EL DOPPELGÄNGER

ARTICULO 2: El Doppelgänger

Lo sé, lo tengo presente, este va a ser un artículo menos interesante, de peor calidad, y menos riguroso, pero me pareció un tema curioso, y tampoco va a ser todo astronomía (podría ser, sí).

El caso es que hacía tiempo que conocía una canción del grupo noruego “Zeromancer”, llamada “Doppelgänger I love you”, pero me interes

é por el tema cuando mi hermano jugaba una partida al Soulcalibur 3, en el que un personaje se enfrenta a sí mismo, y debajo de la barra de vida de este doble, aparecía como nombre Doppelgänger. Entonces me decidí a meterme en la Wikipedia para informarme del tema.

Resulta que el Doppelgänger es un espectro perteneciente a una persona viva. Viene del alemán, de doppel (doble) y gänger (andante), y se pronuncia cosa así como “dopl-gengah”. Es un clásico en la cultura alemana y nórdica, y tiene multitud de referencias en obras clásicas y no tan clásicas (¿Habéis visto el Club de la lucha?). Básicamente se trataría de un doble maligno de uno mismo, que presagia tu propia muerte, y te aconseja con

malicia, o te induce a hacer locuras. Si ves a tu dopplegänger por el rabillo del ojo, mal asunto.

En los anales de la historia figura un caso de este fenómeno que ha quedado plasmado desde la época romántica estadounidense (tan presta a dar eco a estos fenómenos), el caso de la profesora Emilie Sagée, que se bilocaba en el colegio de forma que multitud de niñas victorianas la veían en dos lugares simultáneamente, y comprobaban que el doble no tenía corporeidad.

Como la mayoría de los asuntos que rozan lo esotérico tiene poco fundamento científico. Se trataría de un alma, igual que un fantasma, pero claro, sin que el interesado se haya muerto aún. El dopplegänger no tiene sombra, y no se refleja, y claro, me figuro que no se podrá fotografiar, así que pocas pruebas hay de su existencia. Particularmente soy terriblemente escéptico con estas cosas, pero me pareció curioso, porque no es un tema conocido por estas latitudes, que tenemos nuestros propios folclores.

Como curiosidad: ¿Recordáis a los Pokemon de la primera temporada? Aquellos en los que se distinguía con claridad que sus nombres estaban inspirados en el inglés y el español (Ponyta… Rapidash… es evidente, ¿no?) Pues ya sabéis de dónde sale el nombre del pokemon fantasma Gengar.

De interés:

Página de Wikipedia
La historia de Emilie Sagée

No me extiendo más con esto, voy a preparar el próximo artículo, más riguroso. El artículo puede tratar sobre los ciborgs, o bien sobre los nanotubos de carbono y su aplicación en un hipotético ascensor espacial.

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