
miércoles, 11 de noviembre de 2009
LA ESFERA DE DYSON

martes, 3 de noviembre de 2009
EL CEREBRO HOMOSEXUAL
Artículo 4: El cerebro homosexual
Sé que prometí un artículo sobre cyborgs, y ese llegará, pero antes me gustaría escribir acerca de este tema, que me ha llegado de improviso, y me ha resultado extraordinariamente interesante.
El cerebro homosexual
El tema está realmente poco estudiado, parece que hay mil tabúes antes de descubrir nada de esto, pero el caso es que al menos he podido encontrar tres experiencias científicas (de ahora, que ya se sabe que en el siglo XX y XIX se dijeron muchas cosas…). Las conclusiones a las que llegan son sorprendentes, y dan con la clave que pueda llevarnos a dejar de pensar en “opciones”, en “el mal camino” o cualquier otra criminalización del individuo.
1.- La experiencia del doctor LeVay
Ante el reciente descubrimiento (allá por 1991) de que el hipotálamo cerebral es el encargado de las regulaciones sexuales, y que presenta unas diferencias morfológicas marcadas entre hombres y mujeres, el doctor Simon LeVay se preguntó a sí mismo qué diferencia podría existir entre varones y mujeres en función de su sexualidad. Los resultados fueron sorprendentes. La pequeña región del hipotálamo encargada de regular la sexualidad era en varones y mujeres homosexuales igual al del sexo opuesto en heterosexuales. Es decir, una mujer homosexual presenta una morfología del hipotálamo similar a la de un hombre heterosexual, e igual en el caso opuesto.
La causa de esta diferenciación parece haber sido hallada, entre innumerables otros factores que se puedan escapar de las manos de este estudio, en la presencia o ausencia de la hormona testosterona en el desarrollo fetal en un período de tiempo muy concreto, en el cual se está desarrollando el cerebro. En este caso, una presencia baja de testosterona en fetos masculinos daría un desarrollo cerebral similar al de un cerebro femenino, y una presencia alta de testosterona en el feto femenino, un cerebro similar al masculino.
2.- El experimento del instituto Karolinska
El resultado más relevante que han obtenido en este instituto de Estocolmo ha sido que el cerebro de hombres heterosexuales y mujeres homosexuales es ligeramente asimétrico, y el de hombres homosexuales y mujeres heterosexuales es simétrico, pero sin duda el que más me ha llamado a mí la atención es la reacción cerebral a las feromonas masculinas por medio del olfato. El experimento se realizó con olores neutrales, estrógenos, y andrógenos. Los varones estudiados diferían en su reacción cerebral según fuesen heterosexuales u homosexuales. Eso para mí es muy relevante, da a entender que la biología del cerebro es crucial en la sexualidad.
Sin embargo no se puede hablar de que el cerebro homosexual masculino esté completamente feminizado o el femenino masculinizado, pues ambos presentan multitud de características estudiadas que son típicamente de su sexo.
3.- Estudios genéticos
En el California State University en Fullerton, se ha trabajado con gemelos idénticos, es decir, que tienen igualdad de genes, y también igualdad de influencia del entorno. Es muy destacable que si uno de los dos gemelos es homosexual, las posibilidades de que el otro también lo sea son muy elevadas, pero lo que más llama la atención es que no lo sea. Existe cierto gen en el cromosoma X que se relaciona de alguna u otra manera con la sexualidad, pero la genética es una amante esquiva, la presencia de un gen nunca determina su expresión, es decir, lo puedes tener, y que no se manifieste. Probablemente, uniendo los estudios de unos y otros, la causa genética de la homosexualidad solo tenga su manifestación en la presencia o ausencia de la hormona testosterona en el feto, como ya se dijo antes, y haga su papel en el desarrollo del cerebro, pero hay que preguntarse por qué en ciertos gemelos idénticos en uno sí se manifiesta y en el otro no.
4.- Estudios sociales
Por lo visto se ha llegado a la conclusión de que, en promedio, y recalco lo de “en promedio”, los varones heterosexuales poseen mejor visión espacial, y peor habilidad verbal, y las mujeres poseen mejores habilidades verbales y peores espaciales. En varones homosexuales (las mujeres homosexuales, como siempre, han quedado mucho peor estudiadas en toda esta batería de experimentos) las habilidades son más similares a las de las mujeres. Y conste que digo lo de en promedio, porque no es algo extensible ni a unos ni a otros. Hago constar que soy homosexual, y con diferencia mis mejores habilidades son las espaciales, a veces muy por encima de mis compañeros de clase heterosexuales. Me pregunto cómo será mi cerebro…
5.- Conclusiones
En un documental de Eduard Punset acerca del tema y que os recomiendo encarecidamente, se acaba concluyendo que el cerebro es como un mosaico. Por tanto, la presencia o ausencia de esta o aquella característica no liga a las demás, aunque sean caracteres marcadamente masculinos o femeninos. Todo el mundo es un puzle de “masculino” y “femenino”, compuesto por unas y otras cosas de uno y otro bando, y eso hace que cada cual sea diferente, poseyendo diferencias en sus habilidades y aptitudes, y la sexualidad no es más que una más de estas cosas. A mí me parece algo magnífico, la verdad.
Como nota final añadiré que espero que e-Republik sea un crisol de opiniones, pero todas ellas razonables, y finalmente no aparezcan en los comentarios ninguna alusión peyorativa de ningún lado hacia ningún otro. No pretendo que todo el mundo esté de acuerdo conmigo, ni mucho menos, pero una crítica razonada y con un link hacia una refutación será mucho mejor recibida que un “¡es antinaturaaaaa! ¡A la hogueraaaaa!”
Enlaces de interés
Entrevista a Richard Lippa, del California State University en Fullerton
Vídeo de Eduard Punset (parte 1 de 6, el resto os saldrá en related)
Un saludo, compañeros, nos veremos pronto, espero.
NANOTUBOS DE CARBONO Y EL ASCENSOR ESPACIAL
Artículo 3: Nanotubos de carbono y el ascensor espacial
Antes de empezar he de decir que me he retrasado por la necesidad de incorporar material anclado en e-Republik para poder publicar. No sabía nada de las normas anti-spam, que parecen ser muy rígidas, y la verdad para mí no tan claras... Pero vivir en el e-Mundo es adaptarse a sus normas, ¿no? Sin más os dejo con mi tercer artículo, esta vez sí de divulgación científica:
Nanotubos de carbono y el ascensor espacial
1.- ¿qué es un nanotubo?
Los nanotubos de carbono son una de las cuatro formas alotrópicas (conocidas) del carbono. Para entendernos, los materiales pueden adoptar diferentes formas siendo puros (no hablo ya de los compuestos que nos hacen aprender en clase de química), todo el mundo conoce que el carbono adopta bien la forma de grafito, o bien la forma de diamante, pero normalmente no sabe que hay otras dos que no se suelen encontrar en la naturaleza (en la superficie de la Tierra), pero han sido descubiertas recientemente: Los nanotubos y los fullerenos.

En la imagen se ven las formas moleculares del grafito (b), el diamante (a y c), Los fullerenos (son pelotas hechas de carbono) (d, e y f), el carbono amorfo, sin una estructura reproducible (g), y los nanotubos (son unos filamentos cerrados de forma cilíndrica) (h).
La particularidad de un nanotubo de carbono es que fabricado de una sola pieza sería al menos diez veces más resistente que el mejor de los aceros, a causa de que está enteramente unido mediante enlaces químicos (los aceros, por puros que sean, están compuestos por granulitos de hierro acoplados entre ellos al solidificarse, pero no unidos químicamente)
2.- ¿Qué es un ascensor espacial?
La idea más intuitiva de un ascensor espacial es una piedra en un
a honda: se trataría de un cable sujeto a un asteroide en órbita alrededor de la Tierra, el giro haría que el cable se mantuviese tenso, de modo que se podría “trepar” por ese tallo de habichuela mágica colgado de la nada por la fuerza centrífuga, ahorrando muchísimo dinero en combustibles de cohetes, pues para salir de la superficie hay que quemar mucho dinero. Con un soporte físico se podrían sacar de la superficie toneladas de materiales al espacio con un coste mucho menor que ahora.
Esto parece sacado de la ciencia ficción, y efectivamente es así, aunque la idea es del cosmonauta ruso Yuri Artsutanov. Sin embargo hoy en día las agencias espaciales están invirtiendo dinero en el proyecto, pues ven la posibilidad real de construir uno.
3.- ¿Qué tiene que ver una cosa con otra?
Evidentemente se trataría de hacer un ascensor espacial de nanotubos de carbono. Se puede decir que no hay otra cosa que sea capaz de resistir el tirón de la cuerda de un pedrusco suficientemente grande dando vueltas alrededor de la Tierra. Ni acero ni nada, se partiría con catastróficas consecuencias (un cable metálico, por fino que sea, cayendo a la Tierra mientras ésta gira le daría un enorme latigazo que la envolvería a través del ecuador… El polvo levantado oscurecería el cielo… para una peli, vamos)
Y la gracia del asunto es que los nanotubos son tan resistentes que una banda de éstos mucho más fina que una hoja de papel sería capaz de aguantar y permitir cargar centenas de toneladas al aire. Además de que si se rompe, siendo de carbono, se quemaría en la atmósfera (da igual qué forma del carbono cojas, el carbono arde incluso en forma de diamante, las joyas no resisten los incendios). Nada de gruesas torres al aire, una bandita que dejaría ver a través de ella sería suficiente.
4.- ¿Por qué en e-Republik no se puede hacer un ascensor espacial?
Muy sencillo, no hay materias primas para ello, a ver, ¿quién me dice cómo hacer un nanotubo de carbono a partir de petróleo, madera, cereales y diamantes? ¡No se puede! Los nanotubos se fabrican actualmente aplicando un láser bastante potente a una superficie de grafito, aunque hay otros proyectos para hacerlos mediante campos eléctricos aplicados en forma de embudito a una solución carbónica (eso no me lo discutáis mucho, que lo vi de pasada en el departamento de física de mi facultad, y creo que lo ha publicado uno de mis profes…) Por cierto, ¿nadie se ha preguntado cómo se hacen funcionar los hospitales o los sistemas defensivos o las casitas, si no tenemos explotaciones de cobre? ¡No tenemos cables!
Además, tengamos en cuenta que no sabemos qué hay fuera del e-Mundo, no hay programas espaciales, de hecho, ni siquiera es seguro que nuestro e-Mundo se encuentre en un “espacio” como el de la VR, digamos que nuestro bello planeta está flotando en un fondo blanco… no trae mucha cuenta gastar decenas de GOLD para hacer un ascensor que vaya a un background…
Enlaces de interés
Ascensores espaciales en la ciencia ficción
Me queda en el tintero un tema propuesto sobre Cyborgs, pero resulta que al informarme en mi viejo libro de química inorgánica sobre los nanotubos, he descubierto que un buen tema podría ser las propiedades de los fullerenos (las pelotitas de la imagen), y relacionado con los ascensores espaciales me sale un tema curioso de la ciencia ficción, las esferas de Dyson, que podría ser interesante también. Esos los dejo para más adelante, el próximo que sea de los Cyborgs, que si no se me acumula el trabajo.
¡Hasta la próxima!
EL DOPPELGÄNGER
Lo sé, lo tengo presente, este va a ser un artículo menos interesante, de peor calidad, y menos riguroso, pero me pareció un tema curioso, y tampoco va a ser todo astronomía (podría ser, sí).
El caso es que hacía tiempo que conocía una canción del grupo noruego “Zeromancer”, llamada “Doppelgänger I love you”, pero me interes
é por el tema cuando mi hermano jugaba una partida al Soulcalibur 3, en el que un personaje se enfrenta a sí mismo, y debajo de la barra de vida de este doble, aparecía como nombre Doppelgänger. Entonces me decidí a meterme en la Wikipedia para informarme del tema.
Resulta que el Doppelgänger es un espectro perteneciente a una persona viva. Viene del alemán, de doppel (doble) y gänger (andante), y se pronuncia cosa así como “dopl-gengah”. Es un clásico en la cultura alemana y nórdica, y tiene multitud de referencias en obras clásicas y no tan clásicas (¿Habéis visto el Club de la lucha?). Básicamente se trataría de un doble maligno de uno mismo, que presagia tu propia muerte, y te aconseja con
malicia, o te induce a hacer locuras. Si ves a tu dopplegänger por el rabillo del ojo, mal asunto.
En los anales de la historia figura un caso de este fenómeno que ha quedado plasmado desde la época romántica estadounidense (tan presta a dar eco a estos fenómenos), el caso de la profesora Emilie Sagée, que se bilocaba en el colegio de forma que multitud de niñas victorianas la veían en dos lugares simultáneamente, y comprobaban que el doble no tenía corporeidad.
Como la mayoría de los asuntos que rozan lo esotérico tiene poco fundamento científico. Se trataría de un alma, igual que un fantasma, pero claro, sin que el interesado se haya muerto aún. El dopplegänger no tiene sombra, y no se refleja, y claro, me figuro que no se podrá fotografiar, así que pocas pruebas hay de su existencia. Particularmente soy terriblemente escéptico con estas cosas, pero me pareció curioso, porque no es un tema conocido por estas latitudes, que tenemos nuestros propios folclores.
Como curiosidad: ¿Recordáis a los Pokemon de la primera temporada? Aquellos en los que se distinguía con claridad que sus nombres estaban inspirados en el inglés y el español (Ponyta… Rapidash… es evidente, ¿no?) Pues ya sabéis de dónde sale el nombre del pokemon fantasma Gengar.

De interés:
Página de Wikipedia
La historia de Emilie Sagée
No me extiendo más con esto, voy a preparar el próximo artículo, más riguroso. El artículo puede tratar sobre los ciborgs, o bien sobre los nanotubos de carbono y su aplicación en un hipotético ascensor espacial.
¿QUÉ FUE DE PLUTÓN?
ARTÍCULO 1: ¿Qué fue de Plutón?
Mucha gente habrá oído por la prensa que ahora el sistema solar tiene ocho planetas, y no nueve como venía siendo una costumbre desde nuestra tierna infancia, y de hecho, cabe la posibilidad de que haya gente que piense que Plutón se ha evaporado, ha explotado, se ha ido de vacaciones, o qué se yo… o quizás ni si quiera sepan que hemos perdido un miembro de la familia. La clave está en la pregunta del título: ¿Qué fue de Plutón?
Pues Plutón está ahí, donde tiene que estar, ahora mismo está bajando hacia la eclíptica, alejándose del Sol hasta el año 2113, que empezará a acercarse de nuevo, completando su órbita. Nada le ha pasado a Plutón, salvo que nosotros hemos decidido que no es un planeta. Bueno, nosotros no, la verdad, sino la Unión Astronómica Internacional el día 24 de Agosto de 2006.
¿Y para qué? Pues básicamente para evitar que los niños en el colegio tengan que recitar una lista de estas características en un examen: “Los planetas del sistema solar son cincuenta y siete… Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Ceres, Vesta, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón, Caronte, Eris, Sedna, Makemake, Quaoar…” ¡Pobres niñitos! ¡Es que nadie piensa nunca en los niños? ¡Pues claro que sí, la UAI!
Claro que para ello se han inventado un sistema que convence regular tirando a poco, porque las características que definen ahora a un planeta son que sea redondito, que orbite una estrella (preferiblemente el Sol, por aquello de que está más cerca), y que haya limpiado su órbita. Este último parámetro, cuando no se cumple, mientras que sí lo hacen los dos anteriores, produce una nueva categoría llamada “Planeta Enano”, en la cual se encuentra ahora mismo Plutón, además de una serie de objetos que se conocían de antes (el ex-asteroide Ceres, por ejemplo, ha demostrado ser bastante redondo, aunque no ha limpiado su órbita en absoluto) y los nuevos.
El problema es que de forma natural nos viene a la mente que un planeta tiene que ser redondo, pero nada acerca de las características de la órbita, que nos parece una distinción un poco artificial para que no nos entre en la lista de planetas esa reata de nuevos cuerpos que se están descubriendo. La clave está en que dos cuerpos idénticos pueden ser denominados “planeta” o bien “planeta enano” según donde estén colocados. Mercurio es un planeta de pleno derecho, y no es mucho mayor que Plutón o que Eris, un nuevo descubrimiento que en su día fue llamado “el décimo planeta” y que es más grande que Plutón, y resultaría que si colocas a Mercurio en una órbita como la de Plutón, pues ya no sería un planeta, sino un planeta enano. Eso la verdad, a mi parecer, debilita la nueva categoría.
Aunque claro, también es verdad que hay satélites bastante tochotes, que si se saliesen de las órbitas de sus planetas, serían planetas sin más adjetivos. Digamos que Ganímedes (la luna más grande de Júpiter, y de hecho la más grande del Sistema Solar), un buen día recibe un impacto tan grande que la saca de su órbita, y la coloca entre Júpiter y Saturno en una órbita estable (sería difícil, pero no imposible), entonces, como ha tenido la suerte de caer en un terreno que está vacío, sería un planeta, mientras que si se sale de sus goznes pero en la otra dirección, y acaba entre Marte y Júpiter, sería un planeta enano. Y la cosa es que el cuerpo es el mismo, ni siendo luna ni planeta ni planeta enano va a cambiar.
Conclusión: A mucha gente le ha dado lástima la degradación de Plutón, incluso a los propios astrónomos, que estuvieron dándole vueltas al asunto para buscar una manera de no excluirlo de la familia, pero había que elegir entre perder al entrañable planeta anómalo (con su órbita rara, su composición extraña para la región de los gigantes gaseosos…), o meter a todos los pedruscos que nos encontremos de ahora en adelante. Ahora Plutón, al menos, se ha metido a modelo, pues es el prototipo de dos clases: los Plutinos, que tienen el mismo tipo de órbita que él, sean del tamaño que sean, y los plutoides, que son simple y llanamente los planetas enanos de más allá de Neptuno.
Enlaces de interés: Plutón Definición de planeta Redefinición de planeta de 2006 Y un avance del próximo artículo: hablaré del Doppelgänger. Vale que divulgación científica no es, pero bueno, no soy la Nature, ¿no? ¿Que no tienes ni idea de qué es el Doppelgänger? ¡Pues el próximo Miércoles a mas tardar estará listo el artículo!
APERTURA

Por fin me he animado a abrir un periódico para añadirlo a la larga lista de los ya existentes. Pero me voy a atrever a añadir un cambio a la corriente general de la prensa española (y supongo que mundial), que tiene mucho de político y mucho de guerra, pero muy poco de lo demás. Cuando uno va a un quiosco en la VR, se encuentra una variedad de revistas y periódicos de diversos temas, desde lo chabacano, el cotilleo, las revistas temáticas, o hasta las revistas de patrones de punto, y aquí eso no se ve... ¿Os imagináis una revista de patrones de punto en e-Republik?
No, no voy a hacer una revista de patrones. Más bien me decanto por una publicación de divulgación científica, con la cual no aspiraré a obtener el nivel de suscripción de un periódico que habla de los entramados políticos del gobierno francés (a los cuales soy asiduo, por cierto), pero que procuraré sea lo más entretenido posible. Hay un sinfín de información en la red de todos los temas que a uno se le pueda ocurrir, y de ahí sacaré la información, pero procuraré dar mi punto de vista en cada una de las "noticias" que publique.
Sin más, me pongo manos a la obra con el primer artículo, que trataré de tener listo para el domingo. El título será "¿Qué fue de Plutón?"